sábado, 28 de mayo de 2016

Los adolescentes pueden estar comprometidos en varias formas con el alcohol y las drogas legales o ilegales. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante las adolescencia. Desgraciadamente, con frecuencia los adolescentes no ven la relación entre sus acciones en el presente y las consecuencias del mañana. Ellos tienen la tendencia a sentirse indestructibles e inmunes hacia los problemas que otros experimentan. El uso del alcohol o del tabaco a una temprana edad aumenta el riesgo del uso de otras drogas más tarde. Algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos. Otros desarrollarán una dependencia, usarán luego drogas más peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.

La adolescencia es el tiempo de probar cosas nuevas. Los adolescentes usan el alcohol y las otras drogas por varias razones, incluyendo la curiosidad, para sientirse bien, para reducir el estrés, para sentirse personas adultas o para pertenecer a un grupo. Es difícil el poder determinar cuáles de los adolescentes van a experimentar y parar ahí, y cuáles van a desarrollar problemas serios. Los adolescentes que corren el riesgo de desarrollar problemas serios con el alcohol y las drogas incluyen aquellos:

  • con un historial familiar de abuso de substancias
  • que están deprimidos
  • que sienten poco amor propio o autoestima
  • que sienten que no pertenecen y que están fuera de la corriente
  • En un mundo que se encuentra en crisis, donde los valores se van oscureciendo, donde cada vez más familias se encuentran divididas, donde la ley del gusto y disgusto se ha vuelta una norma de vida; muchos jóvenes ante la experiencia de sin sentido, de frustración, en vez de enfrentar y responder al porqué de lo que su interior percibe, optan por "hacerse los locos" buscando mil maneras para huir de esa realidad que "incomoda".El mundo de hoy le brinda al adolescente diversas formas para fugar de su interior, de lo que realmente lo compromete. El alcohol y las drogas se está volviendo unas de las maneras más usuales con lo que el adolescente busca "olvidar" la voz de su conciencia.

  • Todo tipo de uso -ya sea poco o mucho- se debe considerar como peligroso, puesto que no se puede predecir quiénes desarrollarán problemas serios. La clave es saber rechazarlos desde el inicio, pero el "decir no" no es suficiente.
    Algunos jóvenes están en "mayor riesgo" que otros de desarrollar problemas relacionados con el alcohol y las drogas. Encabezan la lista aquellos cuyas familias tienen ya un historial de Abuso de Substancias.
    Los productos legalmente disponibles incluyen las bebidas alcohólicas (para los mayores de 21), el tabaco (la edad legal varía), algunos medicamentos por receta médica, inhalantes y medicinas de venta libre para la tos, la gripe, el insomnio y para adelgazar. Las drogas ilegales incluyen la marihuana, la cocaína/"crack", LSD, PCP, los derivados del opio, la heroína y las "drogas diseñadas"
    Según investigaciones, los jóvenes que comienzan a fumar o bebes desde temprana edad corren un grave riesgo. A estas sustancias se les denomina las "drogas del umbral", puesto gran cantidad de vez termina en la marihuana y de ahí a otras drogas.
    La cuestión primordial y el gran problema es que para pasar de “controlar” las drogas, a estar “enganchado”, hay sólo un paso, una débil línea que no sabemos cuándo la vamos a cruzar. A ello hay que añadir que los adolescentes tienen la errónea percepción de que es tan peligroso consumir un paquete de tabaco diario como consumir cocaína o heroína esporádicamente.
    Si a estas sustancias le añadimos la velocidad el cóctel puede ser mortal.
    Se debe entrenar en el proceso de toma de decisiones razonada, proporcionando información adecuada y veraz sobre las sustancias y los efectos de su consumo. También a desarrollar la capacidad asertiva de la persona (saber decir no) ante estas sustancias.
    Los lugares de “marcha” a menudo se asocian también a conductas adictivas y peligrosas que es importante controlar y limitar, máxime si se tiene en cuenta su relación con los vehículos.
    Algunas razones por las que se consumen drogas y en especial por lo que se suele empezar con ellas son:

    1. La curiosidad. Querer saber qué se siente al consumir drogas, qué puede pasar si se prueban.
    2. La presión. Querer sentirse aceptado en un grupo de amigos o de iguales. En ocasiones el grupo consume alcohol o drogas y para  pertenecer a ella hay que consumirlas. La necesidad de pertenencia que se tiene se traduce entonces en aceptar esta situación, pese a conocer el riesgo que conlleva.
    3. La imitación. Intentar imitar estilos de personas a quien se admira y adaptarlos a la personalidad de cada uno, personas que en muchas ocasiones se presentan como victoriosas socialmente y que aparentemente se observa que no les afecta lo que consumen.
    4. El alivio de dolencias. Por el efecto obtenido, ya sea alivio en lo físico o en lo emocional, disminución del cansancio, del hambre o de las tensiones.